5 Respuestas
Yo consideraría la dosificación del colágeno como una cuestión de tolerancia y rutina. Empieza con una dosis moderada, tómala de forma constante y observa cómo reacciona el cuerpo. Para la mayoría de las personas, un hábito diario sostenible es mejor que una dosis agresiva.
ava.davis Pregunta respondida
